Viajar en pareja: 5 consejos para convertirse en compañeros de viaje ideales

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Irse de viaje en pareja es una oportunidad perfecta para vivir una experiencia memorable y descubrir tu otra mitad en un contexto diferente. Ya sea la primera vez que viajáis juntos o la décima, cada viaje os une más y os permite crear recuerdos memorables para los dos. Sin embargo, lo normal es que algunos sean un poquito reacios a viajar en pareja, ya que tienen miedo a estar en situaciones diferentes que puedan causar estrés y conducir a un conflicto. En este artículo te damos algunos consejos simples para hacer que vuestro viaje en pareja vaya lo mejor posible.

Flickr: Noelle & Hunter

Flickr: Noelle & Hunter

1.Implicarse los dos en la preparación del viaje

Desde la preparación del viaje hasta el viaje de vuelta, los dos debéis estar involucrados en la experiencia. Poneos de acuerdo sobre el destino, la duración y las fechas de viaje, el presupuesto de cada uno …. Haced los dos investigaciones para conocer las diferentes opciones de alojamiento, los lugares para visitar y los medios de transporte. Es obvio que siempre habrá  uno que tenga más iniciativa que el otro, más facilidad para organizarse, más conocimientos sobre los sitios web para visitar, o simplemente más tiempo Pero lo mejor es siempre implicarse los dos en el máximo de aspectos posible de la preparación. Es importante que después de la investigación os pongáis de acuerdo sobre los elementos clave que definirán vuestra estancia, para evitar las frustraciones y las sorpresas al llegar.

 

2.Actuar como un equipo

Prestar atención el uno al otro, comunicar, compartir las tareas y hacerse cargo cuando sientes que tu alma gemela está cansada o estresada son pequeños detalles que debes hacer siempre. Disfrutad de vuestros puntos fuertes y débiles respectivos para seguir adelante como un equipo. Así que no dejes que el otro se encargue completamente de ciertos aspectos del viaje diciendo que es mejor que tú. Si, por ejemplo, tienes dificultades con la geografía o para leer un mapa, hay que intentar de todos modos mirar como lo hace tu pareja, hacer un esfuerzo para identificar la señalización y los puntos informativos.

 

3.Abrirse a los demás

Obviamente no es porque viajéis juntos que necesitáis estar pegados durante el viaje. Si uno de ustedes tiene más facilidades para acercarse a la gente o conoce mejor el idioma, que tome la oportunidad para pedir consejo a los locales, obtener anécdotas sobre la historia o la cultura de los lugares que visitéis o simplemente conocer a otros viajeros. Además, incluso si eres un poquito tímido y no llevas muy bien el idioma, hay que esforzarse a acercarse a los demás. ¡A menudo aprendemos mucho de las personas que conocemos en el extranjero! Muchos trotamundos coinciden en decir que conocer personas de todo el mundo es la verdadera riqueza del viaje.

 

 4.Mantener una buena comunicación 

Irse de viaje significa abrirse a nuevas experiencias y también aceptar el riesgo de que quizás todo no todo pase como planeado. Nadie es inmune a contrariedades como la pérdida de equipaje, la cancelación de un vuelo o problemas con el GPS. Además, a veces es incluso una simple acumulación de pequeñas cosas que pueden causar que frunzas el ceño o respondas con un tono un poco seco. Es por eso que hay que intentar en todo momento mantener la calma, relativizar, y sobre todo prestar atención a que nuestras palabras no excedan nuestros pensamientos. ¡Pero no te asustes! Si alguna vez llega una pelea, hay que pensar que sucede prácticamente a todas las personas que viajan con su compañero. Es necesario tener los reflejos correctos, no dejar que la situación se ponga peor y poner las cosas en contexto. Si necesitáis un poco de tiempo separados para respirar, hay que hacerlo y volver cuando estéis más tranquilos.

 

5.Tomar tiempo para uno mismo

Uno de los riesgos de viajar en pareja es el hecho de estar juntos durante largos períodos de tiempo, a veces resultando en una sensación de asfixia y de saturación. En la vida cotidiana, por lo general, cada uno tiene su estilo de vida diferente y no estáis pegados constantemente uno al otro. Sin embargo, en un viaje, pasareis la mayor parte de los días juntos y para no correr el riesgo de aburrirse, hay que darse tiempo por separado. No dudes en tomar una tarde de compras, leer en la terraza de un café o disfrutar de una tarde para una visita que te interese más. Tomar tiempo para uno mismo es esencial para recargarse y apreciaréis aún más los momentos con el otro, contándole las pequeñas anécdotas del día.
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