End Google Tag Manager -->
GLOBAL SHORT RENTALS

Piérdete en los Hutongs de Pekín

Es imprescindible si viajáis a Pekín dar un paseo por los hutongs, esos pequeños callejones donde permanece la esencia de la ciudad, donde aún se conservan las tradiciones más arraigadas y nada es como el resto. Los hutongs más bien parecen islas en medio del paisaje pekinés y eso precisamente hace de estas callejuelas un lugar mágico. Estaréis en Asia en estado puro, lejos de los grandes rascacielos y enormes centros comerciales que proliferan a un ritmo incontrolable. Os invito a dar un paseo por la zona más auténtica de Beijing. 

Gracias a que los callejones son peatonales la vida en los hutongs es de lo más agradable. La peculiaridad que tienen es que son todo casas bajitas, de no más de 2 pisos en medio de una enorme y caótica ciudad. Es como atravesar la barrera del tiempo y entrar en otra dimensión. No tiene nada que ver con el resto de Pekín.

hutongs-de-pekin

Foto: lyng883

Todas las casas tienen una corrala y ese es el lugar donde la gente se relaciona al máximo nivel. Es un punto de encuentro para familias enteras. Eso sí, los baños compartidos generalmente se localizan en el exterior de los edificios como antiguamente. Los hutongs se construyeron  durante las dinastías Yuan, Ming y Qing y no os asustéis si véis a la gente pasear en pijama o a los niños con un agujero en el pantalón por la calle. Eso lo hacen para no tener que comprar pañales.

Principales Hutongs: Mientras que en la zona norte de la ciudad suelen ser calles algo más anchas y ordenadas, en el sur encontraréis callejuelas más estrechas y caóticas. Precisamente el más estrecho es el de Qianshi y el más antiguo el de Sanmiao. Pero hay más. También os recomiendo el Hutong de Quianmen (muy comercial), el más laberíntico es el de Jiuwan. Uno de los más silenciosos y alejados del ruido de Pekín es el que está entre la Torre del Tambor y el Lago Shichahai. Allí podréis incluso alquilar una barca, es muy agradable. Y por último el Hutong de Jinsitao, es más tradicional de todos los anteriores

Los hutongs sufrieron un antes y un después tras los Juegos Olímpicos de 2008. Hasta el año 2000 aún se conservaban unos 4.500, aunque la mayoría fueron demolidos como parte de adaptación de la ciudad de cara a la celebración de los Juegos Olímpicos del año 2008. Y no sólo eso, cada vez que el Gobierno de la ciudad tiene un nuevo plan comercial o residencial, la peor parte se la llevan los callejones. La verdad es que están en peligro de extinción.

Si queréis dar un paseo en “rickshaw” (triciclo), es aconsejable negociar bien el precio. Veréis sin ser visto. Eso sí, los chinos esperarán a que regateéis y si ven que no lo hacéis cogerán el dinero sin más. Tenedlo en cuenta. Generalmente son paseos de media hora, aunque eso ya veréis que es en función del hutong que visitéis. En realidad no hay un precio estipulado.

Y un consejo gastronómico: No era yo muy dada a comer pato laqueado, sin embargo en Pekín me he dado cuenta de que este plato puede llegar a ser sabrosísimo. Al lado del lago Shichahai hay un restaurante que se llama Nuage en el que esta receta es su especialidad. No dejéis de probar el pato pekinés envuelto en las típicas tortitas con un poco de puerro y soja. Está de rechupete y muy bien de precio. Es un local muy elegante y con gente muy amable, algo que no siempre se puede decir de los chinos. Ah! Importante, y hablan inglés.

 

Reserva ya apartamentos por días en Pekín. Has llegado al lugar adecuado!